Individual
1976 – «Dominio público y fotomontajes». Galería de Arte Gelabert (Granada).
Colectivos
1977 – «Los días de Granada» exposición antológica de artistas de los siglos XIX y XX. Casa de la Unesco en París.
1978 – «Pinturas y Collages» con Ángeles Moreno. Galería de Arte Eduma Linares (Jaén).
1979 – Galería de Arte Laguada (Granada).
1980 – Galería de Arte Laguada (Granada).
1981 – Galería de Arte Avellano (Granada).
Póstumo
1985 – «Imagen de Antonio Ávila». Galería de Arte Laguada (Granada).
1990 – «Antonio Ávila». Palacio de la Madraza (Granada)
1991 – Algunas de sus obras forman parte del proyecto «Cuatro Direcciones», exposición en el Museo «Centro de Arte Reina Sofía» de Madrid.
2013 – «Retrospectiva 30». Museo «Casa de los Tiros» (Granada) Museo Casa de los Tiros [archivo]
Antonio Avila, Escrito bajo la arena y otros guiones: collages y fotomontajes, Granada, Diputación Provincial de Granada, Área de Cultura, 1993 (ISBN 978-84-7807-046-6).
«Narciso o el movimiento perpétuo». Publicado por el Ayuntamiento de Maracena, Granada, 2005. Depósito legal Gr/749/2005.
Javier Jurado Molina: «Posible Imagen de Antonio Avila». Publicado en la revista «Campus, suplemento cultural, octubre de 1985».
José A. Lacarcel: «El «collage» puede relacionar entre si distintos estilos y épocas». Publicado en el diario «Patria», el 30 de octubre de 1976.
José Ladrón de Guevara: «Un Artista imaginativo: Antonio Avila». Publicado en el diario «Ideal, Granada, 28 de octubre de 1976».

CUATRO DIRECCIONES
Fotografía Contemporánea Española – 1970-1990
Tomo I. Catalogo de exposición
Antonio Ávila
El collage significo para la generación “Nueva lente” una vía fácil de escapar a la presunta “realidad” fotográfica y transcender a ella. Pero no había en esta poética un interés por la re interpretación de obras clásicas. La carencia de la actitud apropicionista postmoderna resulta que la mayor parte del fotomontaje de estos años toma como base fotografías realizadas por los propios autores, que recogen de la tradición iconográfica, pictórica, incluso de la fotográfica , puntos de partida para sus obras.
Aficionado al cine desde muy pequeño Antonio Ávila escribió varios guiones e incluso dirigió un cortometraje –Sebastián Navia– inédito hasta la fecha. Es interesante leer en sus Guiones para comprobar que parte de su producción ilustra, a la manera de “story-board”, las secuencias y narraciones de muchos de ellos.los fotomontajes le ofrecen la capacidad de componer diagramas de escenas pulidos y detallados con unos costes mínimos en un periodo donde era difícil iniciarse en la realización, y la mayor parte, y la mayor parte de los guiones de entonces siguen aguardando mejor época. Se describió el fotomontaje como” película estática” por su capacidad de ruptura del espacio-tiempo, por las posibilidades de solapar extrañas realidades, el uso simultaneo de acercamientos y tomas lejana, etc. Por tanto no se debe, extrañar que Antonio Ávila se aproveche de todo ello, y así coloca al desnudo de Ingres en el espacio extraño creado al situar como pared una bóveda de la Alhambra o el cuerpo de la Odalisca acoge en su torso los relieves en escayola decorativa de una pared del palacio. Pero el mayor acierto en su pulcra elaboración lo constituye su capacidad de integrar, acomodar e una misma escena los materiales procedentes de muy diferentes épocas sin una sensación de acumulación. A través de su Collages, Ávila desliza el mensaje ¿Porqué no utiliza obras clásicas, patrones establecidos y estereotipos del arte que configura todo un lenguaje establecido de dominio público?, ¿qué imagen podría ser la Belleza , sino la Venus de Botticelli? ¿Qué maquina simboliza el ingenio humano, sino los artificios de Duchamp? ¿qué frondosidad evocaría mejor la efervescencia de la naturaleza sino la selva de Rousseau? “El collage podía convertirse en el medio más idóneo para relacionar entre sí distinto pintores, épocas, estilos”.
La Alhambra el palacio Nazarí de Granada, constituye un escenario preferido. No es tanto un escenario bello sino habitado, donde trabaja irónicamente sobre el espacio vacío, ausente de imágenes como en todo recinto musulmán. Donde las paredes de este reino de la caligrafía, ven resurgir, como en una noche de fantasmas cristianos, las representaciones clásicas del arte occidental, esos personajes vampirizados por el constructor Antonio Ávila para ilustrar el interés del artista de este siglo de las reproducciones por la materia prima provenientes de ellas. Sobre esta sociedad recicladora, Antonio Ávila Y otros han iniciado ya su propia ecología. Han pasado de capturar imágenes a reciclarlas, de construir con elementos fotográficos un espacio pictórico a componer un espacio fotográfico a partir de residuos pictóricos, a hilvanar el hilo perdido que une al aduanero Rousseau con las estampas japonesas.

